lunes, 22 de agosto de 2016

Tu Risa...












Tu Risa 
(a mi querida hermana)


La vida, transcurrir de pasos por un sendero prefijado, marcado, estipulado…
En los pasos constantes  se establece la normalidad, retazos de alegrías, satisfacción, risas…
En los guijarros y pedruscos del camino, se alza el dolor, el llanto, el sufrimiento…
Pero esta vez el escollo fue de arena pulida que se dispersó con la sola ayuda del viento, y de nuevo los pasos avanzaron con la alegría que le marcaron………….
…….los compases de Tu Risa…


ANOCHECE EN LA CALETA



Anochece en la Caleta (O/L)
De Angustias de las Cuevas




Pequeña Caleta, ¿duermes?
Sí, cansada de transitar en el día,
el merecido descanso te aguarda…
Duerme!, duerme sin miedos, sin pesadillas,
que dos castillos flanquean tu entrada,
San Sebastián y Santa Catalina.

Tus barcas también descansan al remanso,
en la arena, en la orilla…
Lejos quedaron asedios, ajetreo, mercadeo, ¡tantos siglos ya!!!!...
Las barcazas del que un día fue puerto, el tuyo,
con capitanes, remeros, barqueros,…,
hoy son pescadores, de caña, sedal,
camarones y enredos…

¡Ay, si tus piedras hablaran!
¡Ay, si tus castillos contaran sus cien mil  hazañas!
Historia de fenicios, cartagineses, romanos…
¡Sueño de Músicos! ¡Sueño de Poetas!
¡Demasiado siendo tan chiquita!, insuficiente siendo,
¡La majestuosa Caleta!!!!





¡SIRENA DEL OCÉANO TE LLAMAN!!!!


¡Sirena del océano te llaman!!!(O/L)
De Angustias de las Cuevas





Por fin proseguimos, debo llegar
a la playita plateada.
La agraciada con tonalidades de hechizo.
La más encantadora y coqueta,
qué por pequeña, obtuvo mayor recompensa.

El amor de Poseídon y Zeus,
Dioses,  dos en uno, decretaron tu belleza.
Reliquia de antepasados,
que delicadamente,
acariciaron tu semblante a través de su mirada.

¡Cuántos poetas cedieron a tu encanto!
¡Cuántos pusieron voz a los susurros de tus olas!
¡Cuántos quisieron apropiarse de tu figura!,
y generosa como eres,
les regalaste el mejor de tus tesoros,
la más dulce de las emociones,
compartiendo la calidez de tu belleza,
sin condiciones, sin poner cotos ni  edictos ni proclamas,
a  las  castas, linajes, ni plebe,
sedientos de tus aguas, de tu arena,
y del limpio cielo que te arropa!!!





¡SILENCIO, EL SOL SE ESCONDE!



¡Silencio, el Sol se esconde! (O/L)
De Angustias de las Cuevas




¡Silencio,  el sol se esconde!
¡Silencio que ya se calla!
Qué quiere ocultarse por unas horas
de  miradas celosas. Altaneros
de los que fingen no ser seducidos,
de los atrapadores de luces
que intentan plagiar  su obra,
que tratan de imitar cada impacto
de su fulgor, el más preciado.

Ahora inunda el espacio inmaculado
de El Campo del Sur,
y le regala cada tarde, los colores
que no le regalo en el día..
En la mañana de cada día..

Porque ahora eligió el lugar donde
fundirse, donde aplacar  la fuerza de sus destellos.
Y es allí, en el horizonte,
justo en el oeste donde quiere terminar el periplo
en esta atardecida del día…





CADA INSTANTE, LA MAGIA…



Cada instante, la Magia (O/L)
De Angustias de las Cuevas



¡Tanta belleza inaccesible de acaparar!
Cada segundo, una obra.
Cada instante, la magia.

De nuevo, la mirada caprichosa cede al embrujo
del recorrido realizado.
Intenta conservar  en sus retinas,
detalles del cuadro que iluminaran
los recovecos en sus  Recuerdos.

¡Quizás, la exquisitez del colorido
de paz a las sombras!

¡Quizás, la más preciada obra,
destierre otras que ocupan espacio
en la ciudad perdida donde los pardos y negros,

son los amos del Recuerdo…




ELIXIRES DE EMBRUJO…


Elixires de embrujo (O/L)
De Angustias de las Cuevas





Las mañanas se suceden a las noches
y de nuevo emprendo mis pasos que me guían
por la línea serpenteante
que distribuye en dos la belleza.
La poderosa en colores, reina de la obra perfecta,
declaraciones pasionales del mar y la arena.
Contraste brutal con la superfice fría
intrusa, y silenciosa, que mis pasos puntean
el camino que me ofrece..
Y sigo, y prosigo, y me envenena
con elixires de embrujo
ese horizonte, y mi mirada cautiva
se gira, hacía el este…
Y decaigo y sucumbo ante la magnitud
de los colores prendidos con alfileres de brisa
con estampados de cielo.
Que se funde como amante
enloquecido por su amada,
la mar, las olas…




ATARDECE…


Piedras pulidas(O/T)
De Angustias de las Cuevas




Se durmió la noche,
que dejó paso a los primeros rayos del  día
y de nuevo apareció la atardecida.

Mis pasos discurren la línea que
prefija la costa, el ensamble perfecto
del mar enamoradizo y galán,
con el pulido átomo brillante.

Esta vez mi recorrido es a pié por el asfalto,
observo  lo fastuoso del Dorado,
anunciando  su ceremoniosa partida hacía el descanso…

Me paro, medio extasiado,
desde las alturas que me aferran
al camino,
gozando de las amantes aguas
que se ofrecen, como espejos,

en la obra de la atardecida…






PIEDRAS PULIDAS…


Piedras pulidas(O/T)
De Angustias de las Cuevas



Camino al encuentro de lo abrupto de las rocas.
Mis pasos no dejarán la huella de tantos días,
y las piedras pulidas me alertan:
―Ya no prosigas, el reinado pertenece al mar
y al pulido de las rocas…

Sé de su advertencia y me resigno
Enmendaré mis pasos por el frío y áspero del asfalto:
―No, pero no creas que renuncio, seguiré a mis pasos
sucumbiendo ante el  increíble magnetismo que me atrapa.

Son latidos de amantes dinámicos,
violentas ráfagas de pasión incontroladas
que se ofrecen sin cortapisas
al mejor espectador de la función representada…







PLAYA DE LA VICTORIA (observo)


Playa de la Victoria (observo) (O/T)
De Angustias de las Cuevas



Mi camino se suspende para deleite de mis ojos,
de mi alma, de mi todo…
Sólo en un minuto interrumpo la ruta
por mi playa, la que baña sus arenas
en las aguas de mi Atlántico,…
Giro mi cabeza hacía el sur
porque hacía el norte me lleva
mi costa, y me pierdo.
Se pierden las razones de mi marcha,
el deseo se hace fuerte, allí me quedaría
pertrechado en la mismísima orilla
de mi playa, que tomaron colores reflejo de cielo
con el dorado de la fina y suave arena…
¡Ahora soy testigo de los amoríos que se
entregan sin pudor, sin cortapisas, que se deshacen
de tanta pasión como suspiran!!!!
¡Oh, ardiente orilla que te muestras
sedienta de besos, insaciable de caricias,
por las olas embaucadoras que te adoran!!!   



DELICADO ENCAJE…


Delicado encaje (O/T)
De Angustias de las Cuevas





Aún me aguarda el bello espectáculo
del recorrido costero que
encamina mis pasos, rastreando
los amoríos que ofrece la orilla de mi
larga y presumida playa…

Delicado encaje  con tramas de hilos de seda.
Bordado laborioso, y delicado repujados
de las manos refinadas. Olas
que acarician la orilla, ¡qué no la violentan
qué son suaves, mimosas, qué galantean
mostrando el más sublime espectáculo,
la más tierna de las emociones.
La que delatan un amor aposentado,
en los millones de crepúsculos matutinos,
en todos y cada unos de sus ocasos.
Hasta despuntar al alba,
¡el alba de cada día!!!…
Para recomenzar el canto de nuevo, el ¡qué te quiero!,
el ¡qué me robas el alma en la brillante mañana,
y en la negra anochecida!!!






LA TARDE TEMPRANERA…



La tarde Tempranera (O/T)
De Angustias de las Cuevas




Hoy la tarde ha sido tempranera
ha llegado pronto.
En el cielo una traviesas pinceladas de nubes
tenebrosas se han apoderado del celestial
espacio celeste del cielo,
dejando huecos con pinceladas de anaranjados.
Es la estela de un Sol que ya descansa
porque fue dura su andadura en la mañana.

Ahora le llegó su turno,
ya se cobijó entre el murmullo de las olas
y depositó su cansancio sobre la almohada
acogedora de un horizonte señorial y palaciego,
que albergará al Dorado Sol, don poderoso
del que le avala el fulgor de sus rayos vigorosos
que iluminan el espacio
expulsando a la más bella que se corona
en el cetro de la oscuridad de la noche,
a la Luna, la embaucadora
siempre acompañada con pinceladas de negro!!!




martes, 14 de abril de 2015

¡La noche negra!!!




“La mère”o “La herencia” De Edvard Munch. (1903)
(Una madre llora desconsolada al conocer la enfermedad de su hijo, infectado por una sífilis congénita,  fruto de una relación indeseable) 
 Letra de Angustias de las Cuevas





La noche negra es testigo de unos lamentos
que apenas se escuchan,
apenas se oyen.
Se trata de una madre que pregunta a los cielos:

¿Puedo remediarlo?, ¿aún tengo tiempo?,
¿puedo invertir el tiempo?...
¡solo deseo arrullarlo!,
cuidarlo pá que no sufra,…,
pá que no pene, …,
pá que no pase el calvario maldito que le aguarda…

¡Dios, mi Dios, no me abandones en el sufrimiento!,
¡es mi hijo Señor,
mi hijo, que ya le aguarda el tormento!!!,
y yo no quiero,
tengo tanto,
tanto miedo…

Pero  nadie parece escucharla en la noche sin luces,
con eclipse de negro…
Y desamparada de amparos,
regresa al espacio pasado,
donde los recuerdos permanecen intactos…




Mis sueños!!!



Grabado nº43 de “Los caprichos” de Goya (1779)
De Angustias de las Cuevas






Sueños, no me busquéis más allá de la noche!!!,
marchaos lejos al llegar el día, 
donde mi realidad es la dueña…









lunes, 13 de abril de 2015

PLAYA DE LA VICTORIA. "El horizonte"



Playa de la Victoria, el Horizonte (O/T)
De Angustias de las Cuevas




Mis pasos se ralentizan deseosos de imprimir
en sus retinas, ese horizonte que se hace limpio,
decretando la separación de lo más bello.
La que otorga de  glorias, la declaración
categórica que estipula:
¡Tú, cielo, arriba!,
aunque me contentas, pero en las alturas.

¡Qué yo soy agua, mar dentre los mares!,
con las fuerzas del peso,
con la atracción seductora del centro.

Qué quiero distinguirme, ¡oh cielo!
¡Qué hoy no toca fundirme en tus aposentos!
¡Qué el sol reclama de mi presencia!,
la que marca el horizonte
separándome del embrujo de tu cielo…






sábado, 14 de marzo de 2015

PLAYA DE LA VICTORIA I



Playa de la Victoria (Cádiz-O/L)
De Angustias de las Cuevas




El avanze se hace sereno.
El sol tempranero se levanto templado
con anuncios de inquieto por mostrar los brillos,
por deshacer el velo del amanecer incierto.

Ahora Cortadura deja paso a la altanera.
La que se precia de orgullo “La Victoria”
Mostrándose presumida,
arrogante, sintiendose la bella…

Ya seguimos el periplo sereno,
y el intruso se desliza con pasos de sombra
que se funde con la arena.
Sílice recién pulido
por las manos laboriosas  de las olas,
que la acaricián ¡hasta alcanzar la finura
del primor que la acrisolan!…