martes, 14 de abril de 2015

¡La noche negra!!!




“La mère”o “La herencia” De Edvard Munch. (1903)
(Una madre llora desconsolada al conocer la enfermedad de su hijo, infectado por una sífilis congénita,  fruto de una relación indeseable) 
 Letra de Angustias de las Cuevas





La noche negra es testigo de unos lamentos
que apenas se escuchan,
apenas se oyen.
Se trata de una madre que pregunta a los cielos:

¿Puedo remediarlo?, ¿aún tengo tiempo?,
¿puedo invertir el tiempo?...
¡solo deseo arrullarlo!,
cuidarlo pá que no sufra,…,
pá que no pene, …,
pá que no pase el calvario maldito que le aguarda…

¡Dios, mi Dios, no me abandones en el sufrimiento!,
¡es mi hijo Señor,
mi hijo, que ya le aguarda el tormento!!!,
y yo no quiero,
tengo tanto,
tanto miedo…

Pero  nadie parece escucharla en la noche sin luces,
con eclipse de negro…
Y desamparada de amparos,
regresa al espacio pasado,
donde los recuerdos permanecen intactos…




Mis sueños!!!



Grabado nº43 de “Los caprichos” de Goya (1779)
De Angustias de las Cuevas






Sueños, no me busquéis más allá de la noche!!!,
marchaos lejos al llegar el día, 
donde mi realidad es la dueña…









lunes, 13 de abril de 2015

PLAYA DE LA VICTORIA. "El horizonte"



Playa de la Victoria, el Horizonte (O/T)
De Angustias de las Cuevas




Mis pasos se ralentizan deseosos de imprimir
en sus retinas, ese horizonte que se hace limpio,
decretando la separación de lo más bello.
La que otorga de  glorias, la declaración
categórica que estipula:
¡Tú, cielo, arriba!,
aunque me contentas, pero en las alturas.

¡Qué yo soy agua, mar dentre los mares!,
con las fuerzas del peso,
con la atracción seductora del centro.

Qué quiero distinguirme, ¡oh cielo!
¡Qué hoy no toca fundirme en tus aposentos!
¡Qué el sol reclama de mi presencia!,
la que marca el horizonte
separándome del embrujo de tu cielo…






sábado, 14 de marzo de 2015

PLAYA DE LA VICTORIA I



Playa de la Victoria (Cádiz-O/L)
De Angustias de las Cuevas




El avanze se hace sereno.
El sol tempranero se levanto templado
con anuncios de inquieto por mostrar los brillos,
por deshacer el velo del amanecer incierto.

Ahora Cortadura deja paso a la altanera.
La que se precia de orgullo “La Victoria”
Mostrándose presumida,
arrogante, sintiendose la bella…

Ya seguimos el periplo sereno,
y el intruso se desliza con pasos de sombra
que se funde con la arena.
Sílice recién pulido
por las manos laboriosas  de las olas,
que la acaricián ¡hasta alcanzar la finura
del primor que la acrisolan!…





martes, 3 de febrero de 2015

¡Cádiz!!!



Playa de “La Victoria” (Cádiz)
De Angustias de las Cuevas



La esencia de Cádiz se aposentó
en el alma inquieta de Andalucía.
La que hoy nos muestra su arte,
ése que comparte,
ése que recibió de herencia.

Porque Cádiz la enriqueció con
un gran legado, con una gran entrega
que le bordaron el alma
con finos colores de hilos,
con delicados colores de seda.

Porque hoy ya es portadora del arte,
exponente de su belleza,
que proclama a los cuatro vientos
¡Soy Cádiz, soy su esencia!

De ese Cádiz tan antiguo, con tres mil años,
que no pesan, que la ilustran,
que la engalanan con herencias que dejaron huellas,
que enriquecieron el alma con coraje,
en las almas de sus  hijos,
en el arte de sus predilectos…

Sí,
Tres mil años a sus espaldas,
que porta como estandarte
un emblema: 
“Soy  Cádiz, la de Occidente, la más decana,
la más vetusta,
la más longeva!!!

Por blasón:
La estampa fornida de un Hércules,
presumiendo orgulloso de sus leones;
tutelados por  columnas,
que son dos, cada una a cada lado,
resaltando al poderoso que logró separar las tierras…

Sí,
hasta el sol se enamoró de ella,
Tanto!!!
que le regalo sus sueños,
allá, en la obra de su descanso.
Con matices de rosas, de anaranjados,
de pinceladas  violetas,
que forjaron la pintura
de un Cádiz,
de un Cádiz sabor a perla…

Ése qué radiante y  mimoso
se baña en las playas,
que  retoza en su  arena,
seduciendo el ímpetu  de las olas del Atlántico fogoso,
y se deja  acariciar por ellas..

Porque un día ostentó el cetro de lo deseado,
y se inscribió en la historia recibiendo honores
por el lugar envidiado,
codiciado y estratégico,
de ese lugar,
del que es la dueña…


Ella,
Cádiz, la antigua que fue Gades,
la que luce esa comunión Perfecta,
con el cielo, el mar, el salero…

Crisol , vasija, búcaro,
donde se encuentran protegidas
las semillas que germinaron
en cada alma,
en cada lamento de sus herederos,
que en  cada alma quedaron impresas.

Ya desde los fenicios,
hasta los romanos….,
ya todos se enamoraron de ella
y ahora se muestra orgullosa,
porque de orgullo se trata,
contar con el gran mestizaje,
maridaje de culturas,
¡qué no tienen fronteras ni las reclaman!,
¡qué en su herencia!,
ya llevan grabados los saberes de
los cientos,
que forjaron cada una de las almas.
Y el orgullo de ser la completa,
henchida de culturas milenarias,
que forjaron, con delicados bordados de seda,
cada entresijo en las entrañas,
de ¡Cadíz!!!,
¡la más guerrera,
la más exquisita de las esencias!!!!



El ensayo previo…






Emociones…
Emociones durante el ensayo,
Mil emociones provocan sentimientos,
que pululan, se entrecruzan,
se interceptan,
ahora sin control, sin riendas…

Las risas traviesas, se cuelan entre los resquicios,
de las primeras pruebas del ensayo previo…
Aunque un atisbo de cordura, comienza,
y poco a poco se enmienda el recorrido de las juguetonas traviesas.
Y  despacio, muy despacio,
se encauzan…

Ya se muestran los indicios, tras esas manos al viento,
qué llegan al cielo,
qué se arrebujan, qué agitan el aire,
cuando la bailaora embruja, cautiva, seduce,
dejando su alma malherida en la entrega…

Cuando dos lágrimas sin control, se escapan,
y comienzan su periplo ante la invasión,
 de tantos sentimientos
que desgarran el alma,
emocionando hasta lo más recóndito de las entrañas…

Pero aún no toca la hora,
ahora toca la espera,
los días aguardando,
los ensayos en progreso,
el telón bajado, las luces en penumbra…

Aunque el espectáculo comenzó, en el primer trazo de las notas,
ante el primer quejío de las cuerdas.
En el instante  que el aire se llena del canto amargo
Triste y abatido, del cantaor  que cuenta sus lamentos,
elevando sus implores, reclamando sus derechos…

Ahora el violín eleva sus notas al firmamento,
qué ya había comulgado con los dioses,
¡desde el principio del tiempo!...

Ya el director ensaya con la tecla negra, la blanca.
Armonizando los quejíos, los lamentos,
los sentimientos.
Ya dirige, oriente y domina la escena…

Y de repente… ¡algo falla!,
aquellas notas de guitarra entraron antes de tiempo.
La cantante lanzó al viento un sonido discordante,
el agudo del violín, ambicioso,
el bajo del pianos, soso…

Y de nuevo se retoma,
se recomienza el ensayo,
¡Ahora todo parece ir bien!,
aunque alertadas y preparadas,
las complicaciones deseosas,
pululan por irrumpir en la Obra…

¡Y surgen los enredos!,
y se ensaya hasta el infinito,
siendo finito su tiempo…
Y ¡por fin la presentación ante el escenario!,
ya no ha enmiendas,
¡ya se desatan los nervios!

Ahora será lo que deba ser,
los artistas han comenzado,
el espectáculo,
da comienzo!!!